American Airlines anunció una transformación estructural de su operación en el Aeropuerto Internacional Dallas–Fort Worth (DFW), su hub más grande y estratégico, con el objetivo de mejorar la experiencia del pasajero, aumentar la puntualidad y fortalecer la resiliencia ante interrupciones operativas.
A partir de abril, la aerolínea pasará de un esquema de nueve a 13 bancos de vuelos diarios en DFW, permitiendo una mejor distribución de las operaciones a lo largo del día, horarios de salida más convenientes y conexiones más equilibradas. El cambio beneficiará a unos 100.000 pasajeros diarios que viajan en más de 930 vuelos de salida en días pico.
La nueva programación se complementa con una inversión inédita en el aumento del tiempo programado de vuelo (“block time”), lo que permitirá más salidas y arribos a horario, menos demoras y una mayor confiabilidad tanto para los pasajeros como para el manejo del equipaje.
Además, American continúa invirtiendo en la modernización de sus instalaciones en DFW, incluyendo ampliaciones en las terminales A y C, la futura Terminal F —prevista para 2030— y mejoras en seguridad, migraciones y accesos viales.
Finalmente, la aerolínea destacó que esta reestructuración también mejora la capacidad de recuperación ante el mal clima, frecuente en la región, y anunció nuevas inversiones en desembarque remoto para reducir desvíos y minimizar el impacto de operaciones irregulares.