Una columna de opinión publicada en el diario brasileño O Estado de S. Paulo (Estadão), firmada por Simone Tcherniakovsky, Country Manager en Brasil de la Asociación de Trasnporte Aéreo Internacional (IATA), advierte que, pese al crecimiento de la aviación en Brasil y las iniciativas para fortalecer la conectividad aérea, el sector aún enfrenta importantes desafíos estructurales.
El artículo destaca que programas como la Agenda Conectar, impulsada por los ministerios de Puertos y Aeropuertos y de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, reflejan una nueva visión del transporte aéreo como infraestructura estratégica para el desarrollo económico y la integración territorial.
“En un país continental, con desigualdades regionales, volar es una necesidad económica. El transporte aéreo integra cadenas productivas, impulsa el turismo y conecta regiones aisladas”, señala la ejecutiva. Actualmente, el sector mueve cerca de US$ 46.400 millones del Producto Interno Bruto (PIB) y sostiene más de 1,9 millones de empleos, aunque aún está lejos de alcanzar todo su potencial.
Sin embargo, alerta sobre factores que podrían afectar la competitividad del sector, entre ellos el posible aumento de la carga tributaria derivado del Impuesto sobre Bienes y Servicios (IBS) y la Contribución sobre Bienes y Servicios (CBS), estimado en 26,5%. Según señala, con márgenes promedio cercanos al 3%, cualquier incremento en costos termina impactando directamente el precio de los pasajes. Destacando que reducir impuestos y fortalecer la conectividad son medidas clave para hacer más accesible el transporte aéreo.
También aborda otros retos para la aviación brasileña, como la elevada judicialización contra las aerolíneas, la necesidad de estabilidad regulatoria y el desarrollo del mercado de combustibles sostenibles de aviación (SAF), donde Brasil tiene potencial para liderar la transición energética en el sector, siempre que existan condiciones regulatorias y económicas adecuadas.
Por ello, enfatiza la necesidad de mayor estabilidad regulatoria, competitividad y colaboración entre el gobierno y la industria para convertir el potencial del mercado aéreo brasileño en un desarrollo sostenible, accesible e integrado.