La tendencia a la baja de la ruta Santiago – Lima coincide con el impacto del cobro de las conexiones en la capital peruana. Otras rutas de Chile al Perú siguen al alza.
Por años, la ruta Santiago – Lima exhibió números al alza debido al tráfico entre ambos países como al de conexión, impulsado por LATAM y continuado por SKY, y en menor medida, JetSMART. Sin embargo, desde este año la tendencia comenzó a revertirse coincidiendo con el impacto de la Tasa Única de Uso Aeroportuario (TUUA) de transferencia.
Los viajes entre Chile y el Perú continúan siendo demandados, sin embargo, la imposición del cobro de las conexiones en el aeropuerto Jorge Chávez de Lima está desviando el tráfico. La tendencia a la baja confirmaría la hipótesis que ha sostenido la industria aérea, considerando que desde Chile hay aumentos hacia otros centros de conexiones como Bogotá, por ejemplo. Además, las otras ciudades con las que Chile tiene vuelos sin escalas como son Cuzco y Trujillo continúan creciendo impulsados por el tráfico vacacional y viajes V.F.R. (Visit Friends & Relatives).
De acuerdo con datos de la Junta Aeronáutica Civil (JAC) para el mes de abril, la ruta Santiago – Lima exhibió una caída de 10,8%. Fue el descenso más significativo entre los principales tramos que Chile tiene hacia otras ciudades importantes y hubs del país.
Como resultado, el tráfico entre Chile y el Perú pasó de 145.469 pasajeros a 133.955 pasajeros lo que representa una caída de 7,9% para abril. La contribución al mercado aéreo también disminuyó en 1,3 puntos porcentuales. Las operaciones Santiago – Cuzco y Santiago – Trujillo mantienen cifras al alza.
Tendencia a la baja
Al revisar los datos oficiales de Chile, el impacto de la TUUA de transferencia comenzó a manifestarse en enero cuando el tráfico de pasajeros entre Santiago y Lima cayó 1,0% respecto a enero 2025. No fue un impacto significativo, considerando el movimiento de pasajeros del verano y las reservas ya emitidas por los viajeros quienes debieron asumir el cobro de las conexiones.
En febrero 2026, la baja se acentuó a una caída de 4,6%. El descenso fue mayor, pero al igual que enero probablemente contenido por los viajes vacacionales del verano.
El golpe más pronunciado está en marzo cuando se registró una caída del 9,8%. Durante ese mes, las aerolíneas comenzaron a cerrar algunas rutas tras el término de la temporada, siendo una de las más importantes La Habana (que cerró anticipadamente por la TUUA de transferencia y la crisis del combustible en Cuba)…