La FAA remitió un informe al Senado de Estados Unidos donde anticipa que planea contratar a 2.000 nuevos controladores aéreos este año. El objetivo de la agencia es resolver la actual escasez de personal, que posiblemente ha contribuido a una serie de incidentes recientes de seguridad aérea.
La FAA enfrenta actualmente a un déficit significativo de controladores de tráfico aéreo, con una plantilla de aproximadamente 3.500 personas por debajo de sus objetivos. De hecho, la FAA cuenta ahora con aproximadamente un 10% menos de controladores que en 2012, una deficiencia que ha contribuido a retrasos generalizados en los vuelos y ha obligado a muchos controladores a trabajar seis días a la semana y a realizar horas extras obligatorias.
El administrador interino de la FAA, Chris Rocheleau, también anunció la formación de un panel especializado diseñado para identificar áreas de riesgo adicionales relacionadas con la interacción entre helicópteros y aviones de ala fija.
La creación del panel se produjo tras el trágico accidente del 29 de enero, en el que un helicóptero Blackhawk del Ejército colisionó con un avión regional de American Airlines cerca del Aeropuerto Nacional Reagan de Washington, con un saldo de 67 fallecidos. Rocheleau enfatizó el compromiso de la FAA con la mejora de las medidas de seguridad, afirmando: “Tenemos que identificar tendencias, tenemos que ser más inteligentes en la forma en que usamos los datos y, cuando implementamos acciones correctivas, debemos ejecutarlas”.
Mientras tanto, el secretario de Transporte, Sean Duffy, se prepara para solicitar decenas de miles de millones de dólares al Congreso para modernizar la obsoleta infraestructura de la FAA, mejorar las instalaciones e impulsar los esfuerzos de contratación de controladores de tráfico aéreo…