La propuesta de reforma tributaria brasileña volvió a ocupar un lugar central en el debate sobre la aviación en América Latina durante la 82.ª Asamblea General Anual de IATA, realizada en Río de Janeiro.
En una conferencia de prensa, Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas, advirtió que la aplicación de la alícuota estándar del IVA al transporte aéreo podría generar un impacto significativo en la industria, al incrementar de forma considerable los costos de los viajes y provocar una caída de hasta 30% en la demanda en Brasil.
“La aviación no es un lujo, es un servicio esencial”, señaló.
Cerdá expresó preocupación por el alcance de la medida, que llevaría la carga tributaria del sector a cerca de 26,5%.
“Estamos extremadamente preocupados con la propuesta actual. El IVA elevaría la tributación, haciendo los viajes más caros tanto en el mercado doméstico como internacional. Es una medida que tendrá efectos directos sobre la conectividad del país”, señaló.
El ejecutivo remarcó que la aviación no puede ser tratada como un bien prescindible:
“La aviación no es un lujo, sino un servicio esencial para el desarrollo económico y social. En un país como Brasil no existe alternativa viable para conectar ciudades separadas por grandes distancias”.
Brasil es el país más grande de Sudamérica y el quinto más grande del mundo, con una superficie de aproximadamente 8,5 millones de kilómetros cuadrados.
Caída de demanda y alza de tarifas
Según las estimaciones de IATA, el aumento de impuestos podría tener efectos directos en el comportamiento del mercado. La organización proyecta que el encarecimiento de los pasajes reducirá la demanda en alrededor de 30%, lo que implicaría menos pasajeros, menos vuelos y menor conectividad.
Cerdá advirtió además que el aumento de costos será trasladado inevitablemente al consumidor:
“Cuando aumentas los costos, reduces la demanda. Menos pasajeros significan menos vuelos y menos oportunidades para la economía”.
De acuerdo con los cálculos del organismo, el precio promedio de los vuelos domésticos en Brasil podría subir de US$ 130 a US$ 160, mientras que los pasajes internacionales aumentarían de US$ 740 a US$ 930.
Riesgo de caída del tráfico en Brasil
IATA estima que el mercado doméstico brasileño podría volver a niveles inferiores a los 90 millones de pasajeros anuales, frente al récord de más de 100 millones alcanzado en 2025.
“En un país como Brasil, que alcanzó más de 100 millones de pasajeros domésticos, podríamos volver a estar por debajo de los 90 millones. Simplemente no será accesible para muchas personas”, afirmó Cerdá.
Diálogo con el gobierno brasileño
Cerdá aseguró que la entidad mantiene conversaciones con el gobierno federal, incluyendo el Ministerio de Hacienda, para intentar evitar que el sector sea gravado con la alícuota completa del IVA.
“Estamos trabajando para mostrar que la aviación necesita una alícuota reducida que no afecte la conectividad ni el acceso de la población al transporte aéreo”, explicó.
En América Latina los impuestos representan en promedio el 29% del valor del pasaje, uno de los niveles más altos del mundo (25% en Europa y 15% en América del Norte).
Impacto en conectividad, turismo y carga
Cerdá advirtió que un eventual encarecimiento de la aviación no solo afectará a los pasajeros, sino también al turismo y al transporte de carga.
“Si el mercado se contrae, habrá menos vuelos y menos espacio en las aeronaves. Eso también impacta a otros sectores de la economía que dependen del transporte aéreo”, señaló.
Combustible y presión adicional sobre el sector
El ejecutivo también recordó que la industria enfrenta otros desafíos estructurales, como el aumento del precio del combustible, que representa entre 30% y 40% de los costos operativos de las aerolíneas.
“Esto no es solo un tema financiero. Aumenta los precios de los pasajes, reduce la conectividad y limita la inversión”, advirtió.
Para IATA, la región enfrenta una oportunidad de crecimiento, pero solo si se adoptan políticas que favorezcan la conectividad aérea.
Cerdá concluyó que el objetivo del sector es ampliar el acceso al transporte aéreo, pero advirtió que el aumento de impuestos puede generar el efecto contrario.
“Queremos que más personas viajen y que la conectividad crezca. Pero si se aumentan los costos, el resultado será exactamente el opuesto”, afirmó.