El gobierno boliviano avanza en un ambicioso plan para modernizar la flota de BoA, con el fabricante brasileño Embraer como principal candidato para suministrar nuevas aeronaves. La iniciativa busca fortalecer la operación de la compañía estatal en un contexto de mayor apertura del mercado aéreo y crecientes desafíos operativos.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, confirmó que las autoridades mantienen conversaciones con Embraer para incorporar aviones más modernos, en el marco de una estrategia destinada a mejorar la confiabilidad y competitividad de la principal aerolínea boliviana.
Desde el Ejecutivo descartaron, además, cualquier posibilidad de privatización de BoA y aseguraron que la empresa continuará bajo control estatal. La renovación de la flota aparece así como una herramienta clave para enfrentar el incremento de la competencia derivado de la política de cielos abiertos que impulsa el país.
Actualmente, BoA opera una red de nueve destinos nacionales y otros nueve internacionales, consolidándose como la mayor aerolínea de Bolivia. Sin embargo, el propio gobierno reconoció que apenas la mitad de sus aeronaves se encuentran en condiciones de volar, mientras varias unidades más antiguas permanecen fuera de servicio por tareas de mantenimiento.
Las autoridades consideran que la incorporación de nuevos aviones permitiría reducir demoras, optimizar la eficiencia operativa y elevar los estándares de servicio, fortaleciendo la posición de la compañía frente a operadores locales y extranjeros.