El segmento de viajes en Uruguay está en expansión y desde la llegada del modelo low cost a la región esta tendencia da señales de crecimiento, tanto en el número de pasajeros que decide tomar un vuelo como en la renovación de propuestas para viajar más, de un modo más eficiente y de modo más amigable con el medioambiente.
También cambiaron las costumbres al momento de viajar, mientras que hasta hace pocos años buena parte de las escapadas de fin de semana, viajes espontáneos o vacaciones cortas se consideraban un lujo, hoy existe una oferta que lo hace posible gracias a este nuevo modelo.
La aerolínea JetSMART es uno de los actores que impulsó ese cambio. Desde el inicio de sus operaciones en Sudamérica, la compañía sumó más de 54 aviones nuevos al mercado y transportó más de 50 millones de pasajeros, de los cuales más de 500.000 corresponden a Uruguay.
Este modelo combina accesibilidad y eficiencia operacional para ofrecer tarifas competitivas que permiten que cada vez más personas puedan viajar. “En JetSMART operamos la flota más moderna de Sudamérica, lo que nos permite optimizar costos, reducir el consumo de combustible y desarrollar una operación más eficiente y sostenible”, indicó a Forbes Uruguay Estuardo Ortiz, CEO y Founder de JetSMART.
Esta estrategia fue destacada por la empresa internacional Cirium, que posicionó a JetSMART como la aerolínea más eficiente en emisiones de Latinoamérica por asiento, de acuerdo con los resultados de EmeraldSky, plataforma especializada en el análisis ambiental de la industria aeronáutica. Asimismo, Skytrax distinguió a la compañía como la mejor aerolínea low cost de Sudamérica, un reconocimiento que refleja el compromiso de JetSMART con una propuesta de valor basada en tarifas accesibles, eficiencia operativa y una experiencia de viaje de calidad para sus pasajeros.
La llegada de la aerolínea a Uruguay coincidió con un momento particular para el rubro: «El contexto era el de una industria aerocomercial que recién salía de la pandemia y necesitaba reconstruirse», recordó Ortiz. En ese marco, el objetivo fue reactivar mercados, fortalecer la conectividad e introducir un modelo nuevo para el viajero uruguayo.
La transformación se ve en quiénes viajan: el modelo atrae a jóvenes, familias, grupos de amigos y a aquellas personas que vuelan por primera vez. Un estudio de la aerolínea de fines de 2025 mostró que el 46% de los viajeros elige las low cost por sus tarifas competitivas.
La transformación se ve en quiénes viajan: el modelo atrae a jóvenes, familias, grupos de amigos y a aquellas personas que vuelan por primera vez. Un estudio de la aerolínea de fines de 2025 mostró que el 46% de los viajeros elige las low cost por sus tarifas competitivas.
El caso Río-Montevideo
Montevideo-Río de Janeiro es uno de los casos más claros: «La ruta tenía una oferta limitada, sin vuelos directos, todos con escalas y tarifas muy altas», explicó Ortiz. La conexión directa, agregó, «no era ofertada en Uruguay hasta nuestra llegada al país».
Los vuelos directos ampliaron la capacidad, impulsaron la demanda y captaron a pasajeros que no veían el avión como opción para un viaje de pocos días. El resultado, dijo, «abrió una oportunidad distinta y eficiente que ha sabido valorar el público y también las agencias de viajes de Uruguay».
«Con menos de tres horas de vuelo directo llegas a una de las ciudades más vibrantes de Sudamérica», ejemplificó…