Turkish Airlines ha puesto en marcha uno de los programas de inversión en infraestructura más ambiciosos de su historia reciente. La aerolínea anunció un plan valorado en más de 100.000 millones de liras turcas (aproximadamente US$2.320 millones), diseñado para reforzar su capacidad operativa en carga aérea, mantenimiento, catering, formación y resiliencia digital, en un momento en el que el crecimiento de la flota exige una base industrial a la misma escala.
El programa está directamente alineado con la Visión 2033, la hoja de ruta estratégica con la que la compañía se prepara para celebrar su centenario como aerolínea de bandera de Turquía. En total, el plan contempla ocho grandes proyectos, distribuidos en distintos emplazamientos, pero con un eje claro: el Aeropuerto de Estambul como núcleo del ecosistema operativo del grupo.
Las ceremonias de inicio de obra se celebraron esta semana y contaron con la presencia de altos cargos gubernamentales y ejecutivos de la aerolínea, subrayando el carácter estratégico del proyecto tanto para Turkish Airlines como para la aviación turca en su conjunto.
Carga aérea: SmartIST aspira a jugar en la primera división global
Duplicar capacidad para competir con los grandes hubs del mundo
El pilar más visible del programa es la expansión de las operaciones de carga. Turkish Airlines avanzará con la segunda fase del terminal SmartIST en el Aeropuerto de Estambul, un proyecto que más que duplicará la capacidad anual de manejo, pasando de 2,2 millones de toneladas a 4,5 millones de toneladas.
Una vez completado, el complejo está llamado a situarse entre los mayores hubs de carga aérea del mundo, reforzando la ambición de Estambul como punto de conexión clave entre Europa, Asia, África y Oriente Medio.
La expansión de SmartIST se ejecutará de forma escalonada, con entregas previstas a lo largo de 2027 y 2028, lo que permitirá acompasar el crecimiento de la demanda con la puesta en servicio progresiva de nuevas capacidades.
Mantenimiento y motores: Turkish Technic como eje industrial
Un nuevo centro MRO de motores de última generación
El segundo gran eje de la inversión se concentra en servicios técnicos y mantenimiento, a través de la filial Turkish Technic. El proyecto más relevante es la construcción de un nuevo centro de mantenimiento de motores, cuya finalización está prevista para 2027.
La instalación estará preparada para dar soporte a motores Rolls-Royce Trent XWB-84 y XWB-97, que equipan al Airbus A350, así como al Trent 7000 del A330neo. Según la aerolínea, el centro se posicionará entre las mayores instalaciones MRO de motores de nueva generación en Europa, ampliando tanto la capacidad interna como la oferta a terceros.
Más hangares, más aviones en mantenimiento pesado
En paralelo, Turkish Airlines prevé la apertura de nuevos hangares de mantenimiento de aeronaves en 2026. Estas instalaciones permitirán incrementar en torno a un 20% la capacidad simultánea de mantenimiento pesado, con espacio para trabajar en hasta 12 aeronaves al mismo tiempo.
Este refuerzo es clave para sostener el crecimiento de flota y reducir dependencias externas en un contexto de alta presión sobre el mercado global de MRO.
Catering y logística: escala industrial para una aerolínea global
Catering para más de medio millón de pasajeros diarios
La inversión también alcanza a las infraestructuras de apoyo. Turkish Airlines construirá un nuevo centro principal de catering, cuya entrada en servicio está prevista entre 2027 y 2028. La instalación tendrá capacidad para servir comidas a más de 500.000 pasajeros al día, lo que la situará entre las mayores operaciones de catering aéreo del mundo.
E-commerce y carga puerta a puerta
En el ámbito logístico, la aerolínea abrirá en 2026 un complejo dedicado al comercio electrónico, diseñado para respaldar su plataforma Widect, que ofrece servicios integrados de carga puerta a puerta. El objetivo es reforzar el papel de Turkish Airlines en los flujos globales de comercio y capitalizar el crecimiento sostenido del e-commerce transfronterizo.
Formación y resiliencia digital: infraestructura invisible pero crítica
Más allá de los activos físicos, el programa incluye inversiones en infraestructura digital y formación, dos áreas cada vez más críticas para la continuidad operativa.
Está previsto el desarrollo de un nuevo centro de datos, cuya finalización llegará en la segunda mitad de la década. Este centro dará soporte a operaciones de vuelo, planificación de mantenimiento y sistemas comerciales, con mayores niveles de seguridad y gestión de datos…