Wizz Air vuelve a mirar hacia Estados Unidos. La aerolínea ultra low cost de origen húngaro ha iniciado formalmente los trámites para obtener autorización del gobierno estadounidense y operar vuelos entre el Reino Unido y EE. UU., en un movimiento que marca un giro estratégico tras su repliegue en Oriente Medio y que reabre el debate sobre la viabilidad del modelo de bajo coste en el mercado transatlántico.
Solicitud formal ante el Departamento de Transporte de EE. UU.
Según documentación presentada el viernes, Wizz Air UK, filial británica del grupo, ha solicitado al Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) un permiso como transportista aéreo extranjero para poder operar vuelos entre ambos países “tan pronto como sea posible”.
La aerolínea busca ampararse en el Acuerdo de Transporte Aéreo de 2020 entre el Reino Unido y Estados Unidos, conocido como Open Skies Agreement, que liberaliza el acceso entre ambos mercados y permite a las aerolíneas operar sin restricciones significativas de capacidad o frecuencias.
Este paso no implica todavía el lanzamiento inmediato de rutas ni la definición de ciudades concretas, pero sí representa el primer movimiento regulatorio necesario para acceder a uno de los mercados más competitivos y rentables del mundo…