El CEO y fundador de JetSMART Airlines, Estuardo Ortiz, planteó en una columna de opinión publicada en el diario El Comercio de Perú, que la política aerocomercial debería convertirse en un eje central del próximo gobierno, en un contexto de definiciones clave para el desarrollo del país en los próximos cinco años.
“El Perú necesita crecer, atraer más turismo, mover mejor su comercio y conectar a sus regiones con el mundo. Para eso, abrir el cielo con inteligencia no es una opción secundaria. Es una decisión de desarrollo”, señaló Ortiz.
El ejecutivo advirtió que el debate electoral no solo debe centrarse en temas como seguridad, empleo o inversión, sino también en la forma en que el país fortalece su conectividad aérea, un factor que considera estratégico para el crecimiento económico y la integración territorial.
En ese sentido, recordó que organismos como la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) han destacado el rol del transporte aéreo en la conectividad de comunidades, el impulso al turismo y la facilitación del comercio.
Ortiz sostuvo que el transporte aéreo ya es un motor relevante del crecimiento en el Perú, pero que aún enfrenta restricciones estructurales que limitan su potencial. En su visión, el desarrollo del sector no depende únicamente de las aerolíneas, sino también de políticas públicas que acompañen su expansión.
Según indicó, cuando existe un marco regulatorio adecuado, el impacto se traduce en mayor competencia, nuevas rutas, mejores precios y más oportunidades para las regiones.
El ejecutivo también citó experiencias en América Latina, como el caso de Argentina, donde procesos de desregulación y apertura del mercado aéreo han permitido ampliar la oferta y flexibilizar el acceso a rutas. En ese contexto, JetSMART Airlines ha registrado un crecimiento significativo en pasajeros y capacidad operativa, lo que —según el enfoque del sector— refleja el impacto de políticas más abiertas en el dinamismo de la industria.
Ortiz planteó que el próximo gobierno peruano deberá definir si apuesta por un modelo más competitivo para atraer rutas, inversión y turismo, o si mantiene un esquema más cerrado que limite el crecimiento del sector.
En su análisis, la apertura del mercado aéreo con reglas claras, estabilidad normativa y seguridad jurídica no debe entenderse como una concesión a las aerolíneas, sino como una herramienta de desarrollo nacional.
En esa línea, el ejecutivo subrayó la necesidad de simplificar los procesos regulatorios y reducir los sobrecostos que afectan la competitividad del sector. Señaló que una estructura de cargas ineficiente encarece los pasajes y pone en riesgo la sostenibilidad de las rutas, lo que a su vez limita la capacidad del país para atraer turismo, comercio e inversión…
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