La Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Brasil actualizó las normas para el transporte de cargadores portátiles (power banks) en vuelos, con el objetivo de reforzar la seguridad de las operaciones aéreas.
La revisión de la Instrucción Suplementaria nº 175-001, que regula el transporte de artículos peligrosos por vía aérea, fue publicada en el Diario Oficial de la Unión e incorpora nuevas especificaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para este tipo de dispositivos.
Entre las principales disposiciones, se establece que los power banks solo podrán transportarse en el equipaje de mano, con un máximo de dos unidades por pasajero. Además, deberán tener una capacidad de hasta 100 Wh. Los dispositivos entre 100 Wh y 160 Wh requerirán autorización previa de la aerolínea, mientras que aquellos superiores a 160 Wh estarán prohibidos y deberán ser descartados antes del embarque.
Asimismo, queda prohibido recargar power banks a bordo de las aeronaves y se recomienda no utilizarlos para cargar otros dispositivos durante el vuelo. Los equipos deberán estar protegidos contra cortocircuitos, ya sea con los terminales aislados o en su embalaje original.
Según la ANAC, estas medidas buscan reducir el riesgo de incendios en cabina, dado que las baterías de litio pueden presentar fallas que provoquen sobrecalentamiento.
El regulador recomendó a los pasajeros contactar previamente a las aerolíneas antes de viajar con estos dispositivos, ya que cada compañía puede aplicar restricciones adicionales en función de sus evaluaciones de riesgo operativo.