La nueva reforma tributaria del gobierno del presidente Gustavo Petro ha encendido las alarmas en el sector aéreo colombiano debido a un aumento del 108 % en la tarifa del impuesto al carbono aplicado al combustible de aviación.
Según el proyecto de ley radicado en el Congreso en septiembre pasado, la tarifa por unidad para el jet fuel pasaría de 202 pesos a 420 pesos.
“Esto tendría un impacto directo en el precio del combustible de aviación, que es uno de los costos más representativos para las aerolíneas”, advirtió Paula Bernal, gerente general de IATA para Colombia, en entrevista con EL TIEMPO.
El combustible de aviación representa más del 30 % de los costos operativos de una aerolínea en Colombia, porcentaje superior al promedio mundial, que ronda el 25 %.
La preocupación del sector también radica en que este aumento podría trasladarse al precio de los tiquetes aéreos, afectando directamente a los pasajeros. El impacto sería inmediato una vez aprobada la reforma, aunque la magnitud del incremento dependerá de la situación particular de cada aerolínea.
“Este incremento en el impuesto al carbono genera inquietud, especialmente porque no se observan beneficios ambientales y sí un encarecimiento de los tiquetes”, agregó Bernal.
Expertos del sector advierten que esta medida podría afectar la competitividad de las aerolíneas en Colombia, al aumentar tanto la carga tributaria sobre los tiquetes como los costos operativos de las compañías…