AEROLÍNEAS

El año decisivo para las aerolíneas de bajo coste en América Latina

Podría pensarse que el concepto de aerolínea de bajo coste es particularmente adecuado para América Latina. Desde México a Brasil, Argentina y Chile, grandes ciudades, largas distancias y limitada infraestructura viaria y ferroviaria deberían contribuir en gran medida a la expansión de este modelo de negocio en el continente latinoamericano.

Sin embargo, el sector de aerolíneas de bajo coste está todavía lejos de alcanzar la madurez en la región.

Esto podría cambiar de manera drástica en el corto plazo si se consolidan algunos de los movimientos que se están observando en este sector en distintos países a lo largo y ancho de América Latina.

México es uno de los mercados más maduros de Latinoamérica, en lo que concierne a aerolíneas de bajo coste, con empresas consolidadas como Viva Aerobus, Volaris e Interjet.

Pero es posible que esta madurez esté en el origen de la decisión de Irelandia (el vehículo de inversión de la familia Ryan, fundadora del gigante irlandés de los vuelos de bajo coste Ryanair) de desprenderse de su participación del 49% en Viva Aerobus. Este movimiento corporativo, sin embargo, puede ser el catalizador para el crecimiento de otros mercados. En particular, el grupo irlandés ha optado por invertir en nuevos proyectos en Perú, donde su nueva empresa opera también bajo la marca Viva.

Otro gran jugador mexicano de LCC, Volaris, también se está expandiendo en nuevos mercados, aunque más cerca de casa, con el lanzamiento de Volaris Costa Rica.

Un poco más al sur, la aerolínea panameña COPA ha lanzado su propia aerolínea de bajo costo, aunque con sede en la vecina Colombia. Wingo, como se llama la nueva aerolínea, opera una flota de Boeing 737-700 proporcionada por su empresa matriz. Mayor presión competitiva en el mercado colombiano, pues. En Colombia se encuentran ya compitiendo los tres grandes grupos de aviación latinoamericanos, Grupo Viva, LATAM y Avianca, cada uno con su propia operadora local.

Pero es tal vez sea la mitad sur de América Latina donde, en lo que respecta a las aerolíneas de bajo costo, estemos a punto de ver los desarrollos más interesantes.

Es en este contexto que un país en particular está llamando la atención: Argentina.

Argentina es uno de los pocos grandes países en el mundo que todavía no ha sido plenamente conquistado por las aerolíneas de bajo costo.

Una combinación de obstáculos polí­ticos y económicos durante las dos últimas décadas ha impedido que las aerolíneas de bajo coste no hayan logrado desarrollar plenamente su potencial. Los argentinos hacen unos 0.23 viajes aéreos por persona por año, esto es aproximadamente un cuarto de la media chilena y 7 veces menos que España.

¡Hay mucho espacio para crecer, pues!

Se espera que la nueva administración argentina facilite la creación de nuevas empresas aéreas en el país y esto ha puesto al país está en la mira de varias aerolíneas

Grupo Viva, por supuesto, pero también del Grupo LATAM, la Boliviana Amaszonas, la escandinava Norwegian y algunos nuevos proyectos empresariales tienen a Argentina en el punto de mira.

FlyBondi, por ejemplo, es un nuevo proyecto de aerolíneas de bajo coste para el mercado argentino, respaldado por empresarios suizos, mientras que Norwegian ha anunciado su intención de traer también su modelo de bajo costo-híbrido al país.

También hay nuevos proyectos al otro lado de los Andes.

En Chile, SKY Airlines, la segunda mayor compañía chilena anunció su transformación en aerolínea de bajo costo el año pasado. Y, aunque no se puede considerar realmente una aerolínea de bajo costo, Paravai Airlines, un nuevo proyecto, pretende lanzar este año con una red que se extendería hasta algunos destinos estadounidenses.

Y en Brasil, a pesar de las difíciles condiciones económicas del momento, Azul está mirando tanto el crecimiento de la región, incluida la posibilidad de abrir un nuevo hub en Uruguay, y de incrementar su presencia en rutas de largo radio, como las que ya opera a Lisboa y Nueva York.

De hecho, la aerolínea brasileña, que recientemente recibió algunas inversiones de El Grupo HNA de China ha impulsado su asociación con la compañía portuguesa de bandera TAP (ambos tienen al fundador de JetBlue David Neeleman como accionista) para expandir su presencia en Europa.

Muchos desarrollos interesantes en esta región, pues, y esta lista ni siquiera tiene en cuenta el probable crecimiento de la capacidad de largo recorrido de bajo coste desde Europa, ya que compañías como Eurowings, French Blue o Level (el nuevo proyecto de IAG con base Barcelona) y la propia Norwegian han anunciado sus planes de lanzar o incrementar sus servicios hacia América Latina…

Todos estos proyectos se enfrentarán a graves obstáculos, por ejemplo, el hecho de que casi dos tercios de los costos en la región se definen por oligopolios o monopolios, éste es el caso de los cargos de aeropuerto y sobrevuelo, los precios de los combustibles y algunas regulaciones laborales muy rígidas. Por el lado de los ingresos, el bajo ingreso promedio per cápita de la región y la falta de mercados de tráfico de alta densidad también son dificultades a superar.

Nos preguntamos cuál de estos nuevos proyectos en el segmento de aerolíneas de bajo coste será realmente exitoso, lo que está claro que este será un año emocionante para la aviación en América Latina.

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