La tormenta Ernesto, que ha dejado registros récord en Nueva York, colapsa el tráfico aéreo en los principales hubs de la costa Este y mantiene en alerta a millones de personas.
La costa noreste de Estados Unidos se enfrenta esta semana a uno de los episodios invernales más severos de los últimos años. La tormenta Ernesto, calificada por los expertos meteorológicos como un «ciclón bomba» por su rápida evolución, ha cubierto de blanco estados clave como Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania y Massachusetts.
Con acumulaciones de nieve que superan los 45 centímetros en áreas urbanas y rachas de viento huracanadas, la infraestructura de transporte ha quedado prácticamente inoperativa, afectando de manera relevante a la conectividad aérea nacional e internacional, debido a miles de vuelos cancelados. Los aeropuertos de Nueva York y el de Boston, los más afectados.
La magnitud del temporal ha forzado a las aerolíneas a una suspensión masiva de operaciones para evitar que aeronaves y tripulaciones queden bloqueadas. Según datos de FlightAware y fuentes de Reuters, las cancelaciones ya superan las 10.000 operaciones en el cómputo global del fin de semana y el inicio de la semana. Solo en la jornada de este lunes, más de 5.200 vuelos se han cancelado, afectando especialmente a los aeropuertos que sirven a la ciudad de Nueva York…