Boeing ha alcanzado un hito fundamental para la entrada en servicio comercial de las variantes 737 MAX 7 y 737 MAX 10. La compañía ha comenzado formalmente las pruebas de certificación del nuevo diseño para el sistema Engine Anti-Ice, una solución técnica clave para superar los retrasos que han afectado a los modelos más pequeño y más grande de su familia de aviones de pasillo único, según informó Air Current.
Avances en los vuelos de prueba del MAX 10
Las pruebas de vuelo de este diseño revisado se están llevando a cabo utilizando el avión de pruebas principal 737 MAX 10. Este proceso representa uno de los obstáculos finales antes de que tanto el MAX 7 como el MAX 10 reciban la autorización necesaria para operar comercialmente.
La importancia de estas pruebas radica en resolver las preocupaciones de seguridad planteadas anteriormente por los reguladores:
Riesgo de sobrecalentamiento: En 2023, la Administración Federal de Aviación (FAA) advirtió que el sistema anterior corría el riesgo de sobrecalentarse de forma peligrosa.
Nueva solución técnica: Aunque los detalles específicos del diseño final no se han divulgado totalmente, una patente aprobada recientemente sugiere un método innovador para enfriar la estructura del motor.
Supervisión regulatoria: La determinación final sobre cuándo estarán listos los aviones para su uso comercial recae exclusivamente en la FAA y otros reguladores estadounidenses…