El cierre parcial del Aeródromo Teniente Julio Gallardo de Puerto Natales, programado para ejecutar obras de conservación y reparación de la pista durante enero, febrero y marzo de 2027, período que coincide con la temporada alta estival y de mayor flujo turístico hacia la Patagonia, ha generado preocupación entre autoridades regionales, gremios turísticos y la industria aérea por el posible impacto en la conectividad de la Provincia de Última Esperanza, el turismo y las actividades productivas de la zona.
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) y la Asociación Chilena de Líneas Aéreas (ACHILA) han manifestado al biministro de Transportes y Obras Públicas, Louis De Grange, su preocupación por el impacto operacional y económico que podría generar la intervención durante los meses de mayor demanda.
Los gremios presentaron cinco alternativas para reducir los efectos del cierre parcial, que fueron descartadas por la Dirección de Aeropuertos. Entre las opciones planteadas estuvieron adelantar el inicio del contrato a noviembre de 2026 o antes, con turnos de trabajo de 24 horas; ejecutar un cierre total acotado de tres semanas entre noviembre y diciembre de 2026; reducir los plazos administrativos asociados a la coordinación previa de 60 días; implementar trabajos nocturnos o ventanas operacionales diarias aprovechando las condiciones de luz del verano austral; y mantener el cronograma inicialmente informado para noviembre de 2027, acompañado de medidas de conservación temporal de la pista.
IATA y ACHILA destacan que Puerto Natales se ha convertido en un punto estratégico para la conectividad aérea del sur de Chile, multiplicando por diez su tráfico desde 2019 y superando los 300.000 pasajeros transportados durante 2025. Además del turismo asociado a la Patagonia, los gremios resaltan el rol del aeropuerto en la logística de actividades productivas como la industria salmonera.
Desde la industria aérea solicitan transparentar los antecedentes técnicos que sustentan la decisión y avanzar en una solución coordinada que permita garantizar la seguridad operacional sin afectar la conectividad ni el desarrollo económico de la Región de Magallanes durante la temporada alta.
Quince organizaciones gremiales y productivas de la Provincia de Última Esperanza también han solicitado al Ministerio de Obras Públicas evaluar alternativas que permitan ejecutar las mejoras de infraestructura sin afectar la principal temporada económica de Magallanes.
Los gremios destacan la importancia de contar con un aeródromo seguro y preparado para el futuro, pero advierten que la conectividad aérea es fundamental para una provincia extrema y aislada, al facilitar el traslado de turistas, residentes, trabajadores, proveedores e inversionistas. Asimismo, consideran que una eventual reducción de la conectividad durante el período estival podría generar impactos en el turismo, comercio, servicios y empleo de la zona.
Imagen: MOP