Alex Antilla, vicepresidente de la firma en América Latina, asegura que también se enfocarán en la operación en Argentina, ante mejoras en el panorama económico y político del país vecino.
A diferencia de otros ejecutivos extranjeros que no suelen hablar en español en sus apariciones públicas, Alex Antilla, vicepresidente de Delta Air Lines para América Latina, sorprende al conversar perfectamente en el idioma al iniciar esta entrevista vía Teams.
Explica desde su domicilio —en plena recuperación posoperatoria, tras sufrir una lesión mientras esquiaba en La Parva— que comenzó a tomar lecciones luego de radicarse en Santiago para liderar los trabajos de la compañía norteamericana en Chile y la región, velando principalmente por el joint venture que mantienen con la chilena Latam Airlines y que cumple tres años de operación.
Antilla afirma que la estrategia de la aerolínea estadounidense —con sede en Atlanta— apunta a fortalecer sus conexiones con Chile, bajo la asociación con Latam. Lo anterior, en medio de la moderación que refleja el mercado chileno en el flujo de pasajeros este año.
Según los datos de la Junta de Aeronáutica Civil (JAC), el tráfico de viajeros internacional suma 6,4% entre enero y septiembre, luego que en el noveno mes del año se reportó una baja de 3,1% versus igual período de 2024. En el caso del segmento doméstico, este mercado pasó a registrar un rendimiento negativo de 0,3% al cierre de septiembre, tras exhibir una caída de 3,3% en su último dato mensual.
Pese a que las perspectivas del sector aéreo indican que el mal desempeño continuaría en las próximas cifras de octubre, Antilla afirma que para Delta Chile sigue siendo un mercado atractivo a 25 años del inicio de sus operaciones con el vuelo que conectó Atlanta y Santiago con un avión Boeing 767-300ER.
‘(Chile) ha tenido altibajos debido a las tendencias del mercado y la evolución económica, pero Delta llegó para quedarse’, señala. Asegura que en las próximas semanas aumentarán sus frecuencias que conectan a Chile con Estados Unidos para elevar su capacidad de asientos para la temporada alta.
Consultado por si en la aerolínea norteamericana ven con preocupación el momento que atraviesa la industria local, Antilla indica que si bien el negocio aéreo ‘es cíclico y tiene altibajos y potenciales vientos’, la visión de la firma sigue siendo ‘muy optimista sobre la industria de la aviación en Chile, tanto a nivel doméstico como internacional (…) No creo que haya ningún impacto a largo plazo’. Afirma que las rutas de Delta con Santiago se mantienen con cifras positivas, aunque no entregó mayores detalles al respecto…